La Virgen de las Rocas: Toda la VERDAD

La Virgen de las Rocas es el nombre que reciben dos obras de igual temática y muy parecida estética realizadas por el genio italiano Leonardo da Vinci. La primera versión, de 1483-86, se encuentra en el Museo del Louvre y es un óleo sobre lienzo; la segunda, la de la National Gallery de Londres, la realizó entre 1492-1508 y se mantiene sobre la tabla original.

Versión del Louvre (dimensiones 189.5×120 cm.)

Versión de la National Gallery (dimensiones 199×122 cm.)

Sabemos que el 25 de abril de 1483, Leonardo da Vinci recibió el encargo de pintar el panel central de un gran retablo para la iglesia de San Francesco il Grande de Milán, por parte de la cofradía franciscana de Milán. Ésta, estipulaba en el contrato que la obra debía estar acabada el 8 de diciembre de ese mismo año. No se sabe si por retraso en la entrega, o porque al pintor se le pagó menos de lo estipulado, Leonardo acabó en pleitos con la Cofradía, lo que le llevó, además, a realizar la segunda versión de Londres con la colaboración de Ambrogio De Predis.

El tema iconográfico que elige Leonardo para la obra es un capítulo apócrifo de la vida de Jesús: cuando Juan el Bautista niño, San Juanito, huérfano, refugiado dentro de una gruta y protegido por un ángel, encuentra a la Sagrada Familia en su huida a Egipto.

En el cuadro predominan la línea que contornea las figuras y los colores más utilizados son el marrón, el negro, el azul y el color carne. Hay contrastes de luz y sombra que provocan el efecto de que el sol ilumina la imagen.

En esta obra Leonardo pone en práctica con total maestría su teoría de la “perspectiva aérea”, según la cual la profundidad en los cuadros se consigue usando tonalidades de azul y que los elementos sean cada vez menos detallados conforme se alejan del primer plano, creando así una ilusión óptica.

La Virgen está sentada en el suelo de una spelunca o refugio rocoso de alta montaña. El paisaje que se divisa entre las rocas es alpino, sin parecido a la Toscana ni a las más famosas cumbres de los Apeninos.

Es un ambiente absolutamente innovador, en el que las figuras se agrupan formando una pirámide, envueltos por un paisaje salvaje de rocas que caen y aguas que se arremolinan. Tanto las flores como las plantas acuáticas están representadas con gran precisión, si bien las especies representadas son distintas en uno y otro cuadro.

La Virgen se encuentra situada en el centro, con la mano derecha sostiene a Juan el Bautista, a quien la Virgen está mirando. A su izquierda hay un ángel sentado, Uriel, y más abajo está el niño Jesús, el cual también mira a Juan Bautista.

En la versión del Louvre, Uriel apunta a Juan y, con una leve sonrisa, mira ligeramente hacia el espectador. Este gesto falta en la versión londinense, en la que el ángel mira al niño y no hace ninguna señal con el dedo. Otra diferencia entre la versión de Londres y la de París es que en la de la National Gallery aparecen atributos que faltan en la del Louvre, como los halos de santidad y la tradicional vara cruciforme de San Juan.

  • Por: Jesús Vázquez
  • Posteado el: 1.07.2009
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